Holaaaa. ¿Qué tal ha ido la semana? ¿Quién no EXPRIME las vacaciones al máximo? YO SÍ, A TOPE. Aunque también es verdad que a veces, mientras aprocho el tiempo, entre exprimida y exprimida, je, no puedo evitar hacer un postre, y si lleva bizcocho o galleta mucho mejor (por cierto, saben que soy la reina de las exclamaciones…pues llevo un par de post en los que no habrán visto ni una, y no es porque no me entusiasme o grite de emoción mientras escribo, no, es que el ordenador de casa está rebelde y como que no quiere exclamar, vamos, que también está de vacaciones y quiere trabajar lo justo…ven, aquí pondría otra pero NO HAY MANERAAAAAAAA…
Pues a lo que iba, que exprimiendo las vacaciones, organizamos un día playero familiar fantástico y, como no, no puede faltar el DULCE (qué bien sabe después de que tropecientas olas te hayan revolcado y hayas tragado más agua salada que una tortuga, comerte un buen pedazo de chocolate con pan, engullir nosécuantostrozos de bizcocho/queque y todo lo empalagoso quesetepasepordelante…¿o no?
Pues sí, así que aquí está una de las recetas que me dió una vecina del pueblo el día de la procesión marítma de la Virgen del Carmen mientras yo no podía parar de engullir A DOS CARRILLOS (jaaajaajaaa) el INCREÍBLEMENTE DELICIOSO BIZCOCHO QUE HIZO PARA QUE SE NOS SALTARAN LAS LÁGRIMAS  NADA MÁS LLEGAR A PUERTO… Madre mía, un pecado.
Y como a veces me pasa, que cuando te das cuenta ya te pilla el toro, a mí me pilló la noche (signo de exclamación, je) y cuando me di cuenta eran las once y media de la noche y yo sin hacer el bizcocho playero… Claro, a esas horas uno ya tiene las neuronas ingobernables, jajaja, pero las metí a camino y la receta salió rica rica…eso sí, a la una de la madrugadaaaaaaaa…  A una ya se le iba la pincilla, je

Pues bien, esta receta es tan sencilla que te la puedes guardar en la memoria sin demasiado esfuerzo, así que puedes elaborarla sin necesidad de que tengas que echar mano de internet o tu libro de recetas. Venga, vamos a hornear un bizcocho que se hace en un pis pás:


** Ingredientes:

4 huevos
220 gramos de azúcar (si no tienes pesa puedes llenar un vaso de los de agua o 2 de los de yogur)
220 gramos de harina (equivale a 2 vasos de los de agua o 4 vasos de los de yogur)
2 cucharaditas de levadura (de las de café)
100 ml de aceite (equivale a medio vaso de los de agua o un vaso de los de yogur)
2 yogures al gusto
2 peras guisadas o 4 rodajas de piña (y si tienes poco tiempo, puedes comprar una latita de macedonia de frutas, o de piña o de la fruta que más te guste, eso sí, yo prefiero que estén en su jugo a que estén en almíbar, pero eso va según gustos, claro, pero como la receta ya lleva azúcar pues prefiero el juguito natural). Lo importante es elegir fruta rrrrrica en AGUA, evidentemente este bizcocho no saldrá tan fresco y esponjoso con plátano, por ejemplo.

** Elaboración:


1. Engrasamos un molde de unos 20 cm de diámetro y precalentamos el horno a 180 grados (lo mejor para no gastar mucha luz por excedernos en el precalentado es tener todos los ingredientes ya pesados y a mano, puede parecer obvio, pero a veces ese “precalentamiento hornil” se alarga más de lo necesario, con el consiguiente gasto y susto ante la llegada de la terrorífica factura, porque nos liamos con otras cosas…evidentemente hablo por mí, madre mía, pero ya me tengo la lección aprendidísisísimaaa)

2. Batimos los 4 huevos con el azúcar hasta que ambos hayan ligado bien y resulte una mezcla aireada y de un amarillo clarito. Lo puedes hacer con un robot de cocina o también con las siempre estupendas varillas que tenemos guardaditas en ese cajón reservado para nuestros queridos trastitos de la cocina, a que sí?

3. Una vez obtengamos esa rica mezcla (prohibido comérsela a cucharadas, jajaja, porque es probar y no poder paraaaaarrr) añadimos el aceite y mezclamos hasta integrar.

4. Añadimos las peras guisadas (PERO YA TRITURADAS JUNTO AL JUGO) o la macedonia o piña, lo que hayamos elegido (pero siempre mejor este tipo de fruta con mucha agua) y mezclamos bien.

5. Tamizamos la harina junto a la levadura e iremos alternando la harina y el yogur, acabando siempre con la harina.

6. Al hornooooo…unos 40 minutitos. Pero vigilándolo de cerca que ya sabemos que la prueba del algodón con los bizcochos se hace con un cuchillo, ja. Pinchar para averiguar si está listo o hay que sumarle unos minutillos más al horneado.

 

     Y…tachaaaannn… SUPER BIZCOCHO PLAYERO POROMPOMPEROOOOOO
No es por nada, pero a veces no hace falta demasiada parafernalia para hacer algo rico rico… EL TRUCO, según me dijo Verónica, está en AÑADIRLE FRUTITA TRITURADA y SI ES CON TODO SU JUGO MUCHO MEJOR. Y vaya que si lo era. Miren la pinta del queque, yo lo hice pedacitos para que en la playa fuera más fácil comerlo. Ñaaaammm…

No duró un asalto… Si es que era lo que yo decía y el común de los mortales…a la playa siempre con buen protector solar, agüita y un buen bocao dulceeeee para rebajar el nivel de sal tragado a revolcones de olas en la orillaaaaaa…

Espero que os animéis a hacerlo porque se elabora en un momento y está de lujo pirujo. Porque, si tienes invitados en casa, sean niños o mayores, van a tener la mejor merienda del mundo. Bueno, vale, o desayuno…o, venga sí, o tentempié…je, lo suyo es disfrutar saboreándolo.

 

Y EN EL PRÓXIMO EPISODIO…
CUPCAKES DE MOJITO DE ALBAHACA, SÍ, AL-BA-HA-CA
Yeah

Un besazo de queque  playero (añadan signo de exclamación…)

Jessi